Antes de analizar los
dichos y desdichos de Lionel Messi a lo largo de su carrera, debemos
aclarar que estos no abundan. El capitán de la Selección argentina
toma un perfil bajo en el instante en el que se prende la cámara de
televisión que lo enfoca, o el micrófono que apunta a su boca.
Cuando le preguntan, contesta. Hasta ahí. Desde el principio de su
carrera el decidió hablar adentro de la cancha. Y cuando digo
principio me refiero a 2001, cuando para el mundo apenas era un
pibito argentino que sabía gambetear en las divisiones inferiores de
Barcelona y un periodista va y le pregunta, como le preguntó a
decenas y decenas de chicos, cómo se definiría como jugador. Él
responde, con una sonrisa cómplice “Y… no sé, no me voy a
definir yo. Que te digan los que me ven jugar” y después iba y
hacía cuatro goles por partido. Así es Messi. Antisocial, generoso,
cortado y amigable. Lo dijo él mismo en un programa deportivo en
España, allá por 2003: “Cuando entro al campo me olvido de todo y
ahí sí que me gusta hablar” Es algo único. Sin embargo, se
pueden rescatar algunas pocas frases del 10 a lo largo de su
historia.
“Jugar es lo que más me
gusta hacer en la vida. Lo haría gratis”
“Todos los jugadores
sentimos lo mismo por nuestra Selección. Yo soy raro, a veces
prefiero estar solo. Hago boludeces, pero no eso de manejar mi dolor
de acuerdo a si jugué o no. Estoy hecho mierda” (en 2006, tras
quedar afuera del Mundial en el partido que no jugó frente a
Alemania)
“Si no clasificábamos,
yo era el segundo fusilado” (2009, después de lograr la
clasificación a Sudáfrica 2010)
“Para ser una leyenda
hay que ganar un Mundial” (2010)
“Siempre hay gente que
me dice que tengo cosas de él, pero el Diego es único y nunca va a
haber uno como él”
“Yo juego como juego, no
sé, como me gusta, como me sale. La verdad no lo pienso mucho”.
“Más allá de mis seres
queridos, el amor de mi vida es la pelota”
“No le doy importancia a
si soy el número uno. Me importa jugar”.
“En Barcelona hago goles
casi sin querer, y en la Selección no me salen” (2011)
“Encantado de que los
mande para ver lo que hacía. Seguro cosas grandiosas” (irónica
respuesta a Pelé,
quien había declarado que le mandaría sus videos
para que lo vea jugar y sepa quién es el más grande en 2011)
“La fama y la plata no
son lo más importante en la vida” (2011)
“Me emociona ver
camisetas de Diego Maradona o del Che Guevara en las tribunas.
Siempre que veo el celeste y blanco me pregunto por qué los
argentinos somos así, necesitamos estar cerca”.
Fuentes:
-"La historia del fútbol argentino en 1500 frases" Pablo Lafourcade y Sergio Barbui. Editorial Planeta, 2011.
-Archivo TEA.
