En estas horas Pablo Aimar está ultimando detalles para volver al club que lo vio nacer: River Plate. Sin dudas, es una excelente noticia para el pueblo millonario por la jerarquía del jugador y por todo lo que el hincha rogó por su vuelta en los últimos cinco años.
La pregunta es la siguiente. ¿Es buena la llegada de Pablo Aimar a River para Pablo Aimar? Repasemos la historia de aquellos jugadores considerados leyenda que decidieron vestir la banda roja en los últimos años.
El ejemplo más latente es Fernando Cavenaghi, que debutó en la primera de River en 2001 y se fue en 2004, lleno de elogios y con la hinchada en el bolsillo, con destino ruso. Reconocido hincha millonario, El Torito viajó por todo el mundo sin pena ni gloria. En 2011, River sufrió el histórico descenso a la B Nacional y Cavenaghi no dudó en volver para ayudar a su equipo. El resto de la historia la conocemos todos. Fue 9 y capitán del equipo en el ascenso a Primera, con 19 goles en el bolsillo.
Luego, se terminó yendo por la puerta de atrás de vuelta a España, con la logra conseguida pero la espina clavada de no haber recibido el reconocimiento merecido. La dirigencia de ese momento maltrató a los jugadores más queridos por la gente, tanto fue así que Cavenaghi declaró: "Mientras esté Passarella a River no vuelvo más". En 2014, cuando el sillón del presidente ya lo ocupaba Rodolfo D'Onofrio, el ex jugador de Villareal pudo volver a Núñez y ser campeón con la banda roja bajo la dirección técnica de Ramón Díaz. El DT se fue por problemas con la dirigencia y pero nadie sabe cuál será el final del tercer capítulo de Cavenaghi en River. De la mano del "Torito" fue Alejandro Dominguez, que volvió al país para jugar en Núñez después del descenso de los dirigidos por J.J.López. "El Chori" corrió la misma suerte de Cavenaghi después de ganado el ascenso. La oficina de Daniel Passarella le bajó el pulgar y se fue por la puerta de atrás.
La estrella que fue del agrado de Passarella en ese momento y se quedó después de la vuelta a Primera fue David Trezeguet. El campeón del mundo en Francia 98 llegó a River en su segundo semestre en la B y convirtió 14 goles fundamentales para lograr el ascenso. Una vez en Primera, no encontró el lugar y después directamente fue desafectado. Terminó jugando un año a préstamo en Newell's Old Boys de Rosario y finalizado ese tiempo River volvió a rechazarlo. El Rey David tiene el cariño de los hinchas pero no el del club millonario y todavía no tiene club para arrancar la próxima temporada.
Dados estos antecedentes, la llegada de Pablo Aimar a River puede ser muy peligrosa para el mediocampista. El Payasito debutó en River en 1996 y se fue en el 2000 con 22 goles convertidos, mucho fútbol y un gran futuro. Brilló en España y Portugal y partió a Malasia, tentado por los billetes, a jugar en el Johor Football Club, donde compartió equipo con Luciano Figueroa. Los hinchas piden por él desde hace años y la dirigencia le quiere dar el gusto. Más allá de los resultados que consiga Aimar en lo futbolístico, no es para cualquiera ser referente de River en estos últimos años. El entorno del Monumental no deja a ningún ídolo intacto, ningún referente limpio, todos se van por la puerta de atrás, más allá de lo que pase adentro de la cancha. ¿Correrá la misma suerte Pablo Aimar, el jugador tan reclamado por la gente? El tiempo dirá.


