miércoles, 30 de julio de 2014

El fin de Julio Grondona: el todopoderoso

Julio Humberto Grondona, máximo dirigente de la AFA, falleció hoy a causa de problemas cardiovasculares. La muerte de alguien que parecía inmortal asombró a todo el mundo, muchas voces conocidas en el ámbito del fútbol se hicieron escuchar para recordar a Don Julio y para darle el pésame a su familia. Generalmente cuando alguien se muere la mayoría de la gente tiende a agigantar los rasgos positivos del difunto, y de hecho es lo que muchas personas ligadas al fútbol argentino hicieron. Pero, si bien es verdad que hay que respetar a quienes no pueden defenderse, no hay que olvidarse de los malos manejos que se dieron bajo las más de tres décadas de su mandato.

Para empezar ya es difícil calificar positivamente la gestión de un hombre que estuvo al frente de un organismo durante 35 años, haya hecho bien (en algunas pocas ocasiones) o mal su trabajo. Para tomar dimensión de la cantidad de tiempo que estuvo podemos decir que durante su mandato pasaron 15 presidentes de la Nación, incluido el Gobierno Militar con el que comenzó su presidencia en 1979. También tres Papas pasaron mientras el comandaba la AFA, y hasta uno argentino! Si a la impresionante cantidad de años que dirigió el fútbol le sumamos los malos manejos económicos y los descuidos para con el hincha, resulta casi imposible defenderlo. Hay que reconocer que durante el tiempo que Grondona presidió el organismo más importante de nuestro fútbol, la violencia y la corrupción dentro de este ámbito creció de forma exponencial.


La cantidad de muertes que hubo alrededor de una cancha, el miedo que se genera en la sociedad ante cada evento deportivo importante, el flagelo de las barras bravas. Estos fenómenos explotaron y se adueñaron del deporte que más amamos bajo el mandato y la aprobación de Julio Humberto Grondona. El mundo se movió una y mil veces alrededor suyo pero él se mantuvo firme y contra todos. Cualquiera que se animaba a enfrentarlo, terminaba en la ruina y marginado. La sombría figura de Don Julio quedará en la retina de cada hincha del fútbol argentino, que ojalá algún día vea esta gestión como un mal recuerdo, y pueda disfrutar de un fútbol bien manejado y sin violencia.


Ahora queda planteado un problema para los dirigentes de nuestro fútbol, ¿Qué hacer después de la muerte de Grondona? ¿Seguir como hasta ahora o reestructurar la AFA como se reclama desde afuera? El próximo que presida la Asociación de Fútbol Argentino (interinamente será Luis Segura) deberá cambiar la forma de llevar al frente el organismo porque con Grondona no había decisión que no pasara por sus manos, no se delegaba absolutamente nada y se veía en él una especie de dios omnipotente que todo lo podía y todo lo hacía. El principal objetivo del próximo presidente de la AFA tendría que ser democratizar verdaderamente el fútbol de nuestro país y manejar de forma seria este deporte que tanto nos gusta pero que tanto sufrió en el último tiempo.